La implementación del modelo propuesto conduciría a:
- Incremento en la producción de biogas en las EDAR hasta un 77% (para una penetración de los dispositivos trituradores en el mercado del 100%).
- Reducción de las emisiones de CO2 asociadas a la consecuente reducción de la frecuencia de recolección de los RSU.
- Ahorros en el coste asociado a la recolección, transporte, separaicón en origen y otras prácticas de gestión de los residuos.
- Establecimiento de una oportunidad win-win para los ciudadanos (a través de recompensas para la disposición de residuos orgánicos de cocina), para los municipios (a través de los ahorros de coste asociado a las prácticas de gestión de residuos) así como también a los suministradores de servicios (a través de ingresos financieros asociados a los mayores volúmenes de producción de biogas)